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VERDURAS DESHIDRATADAS

 


El proceso de deshidratación consiste en eliminar el mayor porcentaje de agua de los alimentos (dejando en torno a un 4%-8%) para que de esa forma no se oxiden ni proliferen en ellos las bacterias. Luego, para conservarlos, simplemente tendremos que meterlos en bolsitas o tarros cerrados.

Deshidratar frutas y verduras secándolas al sol es el método tradicional por excelencia de secado, el verano es la mejor época para ponerlo en práctica. Nosotros lo hicimos cuando preparamos nuestros  conservas. La temperatura tiene que ser mayor de 29 grados, y hay que asegurarnos de que el aire circule debajo de los alimentos, por eso lo mejor es colocarlos sobre una rejilla o colgarlos de una cuerda cubriéndolos con una gasa o mosquitera fina para evitar a los insectos. Dependiendo del lugar y de la fruta o verdura en dos días habremos conseguido deshidratar nuestros alimentos. Pero es algo difícil de calcular, cuando veáis que ya está seco, es que, simplemente está listo, no hay una fórmula exacta.





PIMIENTO Y CEBOLLA CONGELADO



 

Tips o truco te hará la vida mas fácil en la cocina. Las cebollas es uno de los vegetales más usados en la cocina. Están presentes en casi todas las recetas, así que congelarlas nos pueden ahorrar un montón de tiempo. Si hay otra verdura que solemos utilizar tanto en la cocina como la cebolla, esa es el pimiento. Protagonista de los sofritos en muchas recetas, el pimiento es una hortaliza rica en vitamina C que le da un delicioso sabor a las comidas. Recuerda siempre trabajar con pimientos frescos, sean rojos, verdes o amarillos. Eso sí, congélalas solo cuando estén frescas. 

 INGREDIENTES:

2 Kg Cebollas 
2 kg Pimiento rojo y verde 
Aceite de oliva virgen 

 ELABORACION:

 Retira la piel de la cebolla, así como las partes marrones o feas de los tallos. Córtala en trozos. Limpia los pimientos cuidadosamente y enjuágalos en agua a temperatura ambiente o fría. Al frotarlos bien, te asegurarás de eliminar restos de suciedad. Retira los tallos y las semillas del pimiento. Córtalo por la mitad y levanta el tallo, así retirarás con él la mayor parte de las semillas. Cuando esté 100 % libre de ellas, vuelve a pasar las partes del pimiento por agua. Picamos en trocitos pequeños Colocamos la cebolla y el pimiento picado en el vaso picador, añadimos aceite y lo trituramos, no hace falta poner demasiado aceite, solo lo suficiente para poder triturar bien. Una vez triturado lo colocamos en en una cubitera de hielo, llevamos al congelador hasta que estén totalmente congelados los cubitos. Después los sacamos y metemos en una bolsa de congelación bien cerrada, podremos conservarlo meses y siempre lo tendremos a mano a la hora de preparar nuestras salsas o sofritos. 

Otra forma de congelar los pimientos es la siguiente: 

 Puedes congelarlos en mitades, en tiras o en trozos pequeños. Córtalos como prefieras. Coloca agua a hervir e introduce los pimientos durante 2/3 minutos aproximadamente para escaldarlos. Sumérgelos en agua helada y déjalos enfriarse por unos 3 minutos más. Escúrrelos y sécalos. Ahora, puedes introducirlos en el congelador en una bandeja. Una vez estén congelados, puedes introducirlos fácilmente en una bolsa de congelación para ahorrar espacio. La idea es evitar que se peguen entre sí, para que luego sea más fácil cocinarlos.